sábado, 18 de octubre de 2014

Diálogo ficticio del Padre Ángel con los jóvenes de Almadén (III)


El Padre Ángel les hablaba a aquellos jóvenes con amor y pasión de sacerdote bueno.

-Hay que tener cuidado. Muchas veces despreciamos lo bueno porque tiene un precio, y apreciamos lo malo porque no tiene precio. No lo olvidéis, acoger y seguir a Cristo tiene un precio, a veces tan alto como entregar la vida.

¿Y cómo conocer lo que nos pide Cristo?

-Un autor muy controvertido, Nietzsche, dice que “el amor y el odio no son ciegos, sino que están cegados por el fuego que llevamos dentro”. Ese fuego puede ser las pasiones. ¿Quién de vosotros no sabe lo que es amor y lo que es odio? Jesucristo siempre nos pide amor a Él y amor para el prójimo. ¡Esto es lo que nos pide Cristo! Pero, atención, “el verdadero amor no se conoce por lo que exige, sino por lo que ofrece” (J. Benavente). ¿Qué nos ha ofrecido Cristo? ¿Qué nos ha dado? Su Encarnación, bajó del cielo, renunció a su categoría de Dios, nació como uno de los más pobres, vivió en pobreza, trabajó como carpintero-albañil, fue perseguido, maltratado hasta el extremo, calumniado y clavado a una cruz. Y todo esto, ¿por qué y para qué? Por nosotros y para darnos la vida eterna.

-Padre Ángel, ¿qué significa lo de “Vino a los suyos y no le recibieron”?

-Los suyos somos todos, pero en aquel tiempo se refería al pueblo de Israel. Llevaban casi dos mil años anhelando que Dios les enviara al Mesías, se lo pedían en sus rezos, y resulta que cuando les nace, unos le ignoran, otros le persiguen y del resto, sólo un grupo muy reducido le acepta. ¿Sabéis lo que significa Belén? Casa de Pan. Jesús será Pan del Cielo, es Pan que nos alimenta, es Eucaristía.

¿Los suyos somos todos? ¡No lo entiendo!

-Todas las personas de todos los tiempos somos de Dios, somos suyos aunque le rechacemos. ¿Quién es Jesús, el Niño que nace en Belén? Es el Hijo de Dios, lo recitamos en el Credo: “Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero”, así que todos somos “los suyos”. Los que no lo acogieron nos “representaban”. ¿Cuántos le acogen en nuestros tiempos?

-Yo le acogería, si supiera que es Cristo.

-Jaja… ¿Acoges a los pobres? ¿Das de comer a los hambrientos?
¿Qué tiene que ver los pobres, los hambrientos con Jesús?

Si haces memoria, recordarás que Jesús dijo: “Tuve hambre y me diste de comer, estuve desnudo y me vestiste… ¿cuándo te vimos así? Y les respondió: “Lo que hicisteis con esos, a mí me lo hicisteis”.
(Continuará) 
de SHEMÁ Mártires del siglo XX en España 2013. 

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