jueves, 12 de septiembre de 2019

El Perfil del Santo en el tercer milenio...

Don Francisco del Campo Real establece en este artículo el perfil que desde el comienzo de la Iglesia han tenido los santos....la misma medida de santidad para el santo del tercer milenio...y de más allá.


EL PERFIL DEL SANTO PARA EL TERCER MILENIO

     La santidad es metahistórica, en el sentido de que es la misma ayer, hoy y siempre: es santo quien deja actuar completamente a Dios en su vida, sin reservarse ni siquiera un resquicio para sí. La santidad consiste esencialmente en una plena y total identificación con Cristo. Con referencia a la relación íntima y vital de Jesucristo con quienes han sido regenerados por las aguas del bautismo, San Pablo afirma de manera clara y tajante respecto de sí mismo: «No soy yo el que vive, sino que es Cristo quien vive en mí» (Gal 2, 20), palabras que pueden igualmente aplicarse a todo bautizado.

    " La santidad es metahistórica, pero, a la vez, está  profundamente encarnada y enraizada en la historia. La vida de los santos nos muestra un ejemplo de cómo se hizo realidad en sus circunstancias concretas la identificación con Jesucristo. Durante siglos, ha prevalecido en las biografías de los santos un género literario que tiende a dejar de lado su respuesta cotidiana a los impulsos de la gracia y a exaltar gestas heroicas rodeadas de un halo de leyenda. Hemos de precisar que esas almas no se han santificado mediante actos esporádicos, sino por la fidelidad con la que han sabido ser heroicos esforzándose por buscar la voluntad de Dios en el cumplimiento de sus deberes ordinarios de cada día: es este el aspecto en el que debemos imitarles.

     Entonces, ¿cuál es,  por decirlo así, el "perfil actual" del santo? Hay que subrayar dos rasgos: el primero, que la llamada a la santidad es universal; no hay un hombre ni una mujer para quien el proyecto de Dios - obra de artesanía, no de fabricación en serie- se quede en algo menos que en esa identificación con Jesucristo en la cual consiste la santidad. Y el segundo rasgo, que el ámbito de esa santidad es aquel que el Papa Juan Pablo II solía llamar "nivel alto de la vida cristiana ordinaria": buscar a Dios en el cumplimiento fiel de la tarea diaria propia de cada uno.

     El Espíritu Santo tiene  mucha imaginación y mucha experiencia en presentarnos hombres nuevos  - que eso son los santos- a lo largo de la historia. Tan nuevos que uno del siglo I resultará atractivo y sorprendente también en el siglo XXI. Quien entra a fondo en el alma de un santo descubre que no es ni viejo ni moderno, sino que siempre es nuevo, por su identificación con Cristo, y siempre tiene para nosotros un mensaje nuevo, adecuado para que el hombre y la mujer de cualquier tiempo no envejezca. Se puede decir que el perfil del santo, de cada santo, nunca deja de ser actual, porque lo ha modelado el Espíritu de Cristo.  

                                                        .-o-O-o-.

¿Es cuestión de dinero una beatificación o canonización?

Don Francisco del Campo Real responde a esa pregunta:

     Agradezco vuestras cartas que tanto me ayudan para conocer las cuestiones que más interesan a los seguidores de este blogg. En esta ocasión contestaré a las dos últimas preguntas que me habéis formulado: ¿Cómo se financian las causas de canonización? ¿Qué sucede con los candidatos presentados, por ejemplo, por una diócesis pequeña o pobre
       Se comprende que, cuando detrás de un Siervo de Dios hay un "grupo" (como puede ser una familia religiosa), se avanza más deprisa. Pero esto supone financiación. Son relativamente pocas las familias religiosas que nombran con carácter estable un postulador  para las causas de sus miembros. Si en los siglos pasados los datos indican que fueron esos postuladores quienes promovieron gran parte de las canonizaciones, hoy la situación ha cambiado. Limitándonos a España  en bastantes diócesis se está llevando adelante con buen ritmo el proceso sobre los mártires del siglo XX; asimismo hay grupos de fieles que  promueven una causa sin otro vínculo de unión entre sí que el deseo común de ver beatificado o canonizado a  quien consideran  santo.
 
     Sin despreciar las ventajas de una buena organización, el requisito previo indispensable y a la vez el motor de una causa de canonización es la fama de santidad. La devoción a una persona fallecida con esa fama puede difundirse, pero no crearse artificialmente. Una fama auténtica se extiende; si se extingue, si la causa de canonización no tiene promotores, quiere decir con bastante probabilidad que esa fama fue un espejismo y sus manifestaciones eran sólo fruto del entusiasmo de un momento. Quienes consideran santo a un Siervo o a una Sierva de Dios, extienden su devoción y ponderan el valor de su intercesión, escriben cartas relatando favores que atribuyen a su intercesión y añaden pequeños donativos para la causa de canonización.
      Los gastos ocasionados por un proceso de canonización no son ni mucho menos astronómicos. Los recursos económicos  han de ser, fruto y manifestación de la fama de santidad. Además, en la Congregación de las Causas de los Santos, existe un fondo constituido fundamentalmente por donaciones, mediante el cual puede proporcionarse una ayuda a las causas de aquellos países en los que el valor adquisitivo de la moneda local es muy bajo.  
 
                                                                .-o-O-o-.
                   

lunes, 11 de enero de 2016

Corrección de errores en el video de la visita a Daimiel del 9 de enero de 2016

video corregido con las fotografías de la visita a Daimiel el 9 de enero


Este nuevo video con las fotografías  de la visita a Daimiel el 9 de enero corrige tres errores que se han advertido tenía el anterior: un error de ubicación y dos errors de identificación de los lugares. Perdón por las molestias ocasionadas. Gracias.

Amigos de Ángel miembros de su Asociación visitaron Daimiel el 9 de marzo de 2016

El pasado 9 de enero, sábado, más de veinte "Amigos" miembros de la "Asociación de amigos de Ángel de Almadén", se reunieron en Daimiel (Ciudad Real) para visitar los lugares más significativos en los que transcurrieron los primeros años de la vida del mártir Siervo de Dios Ángel de Almadén.
La Iglesia Parroquial de Santa María, fue el lugar donde se inició la visita. ´Su Párroco Don Valentín Vicente Sánchez recibió al grupo que se congregó alrededor de la pila bautismal donde el 23 de Julio de 1911 fue bautizado el Siervo de Dios Ángel Muñoz de Morales Sanchez- Cano.  En ese mismo lugar sus Amigos, llegados de diferentes lugares pero unidos por la misma convicción y propósitos, renovaron en esta visita las promesas que en su nombre hicieron sus  padrinos en sus respectivos bautismos. Dirigió la ceremonia el Parroco de Almadén y Consiliario de la Asociación Don Vicente Fernandez Espartero y González-Mohíño.
A continuación el grupo se dirigió al Monasterio de Nuestra Señora de la Victoria, Iglesia de las Mínimas, donde fueron recibidos por la Superiora Sor Rocío y otras hermaas que explicaron la razón de su congregación y la esperanza que tienen en que en breve la Hermana Sor Consuelo, natural de Daimiel muerta en 1956 y declarada Venerable, sea pronto canonizada. Los asistentes recibieron el regalo de un libro con su biografía y estampas conmemorativas.  
De camino a la Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol pasaron por la calle Mártires, antes Emilio Nieto, donde en su número 3 estuvo la casa donde transcurriero los primeros años de la vida del mártir Ángel.
 A última hora de la mañana se visitó la Iglesia de San Pedro en la que esperaba para atender a los visitantes su Párroco Don Eulalio Asensio López.
Al finalizar cada una de estas visitas, los Párrocos respectivos y las Hermanas Mínimas recibieron como recuerdo de la Asociación una placa con la fotografía del Mártir Ángel, un ejemplar de su biografía y estampas recordatorios que servirán para que fieles de Daimiel conozcan a través de ellas el testimonio y la figura de Don Ángel.
Después del almuerzo que los asistentes se vieron acompañados por el Párroco de Santa María Don Valéntin Vicente Sánchez el grupo se dirigió a la Ermita del Cristo de la Luz, Padres Pasionistas, donde a las cinco y media de la tarde se celebró una Eucaristía. Dado que esta Iglesia ha sido designada como Puerta de la Misericordia los asitentes tuvieron la oportunidad de ganar el Jubileo del Año de la Misericordia.
Aquí está en fotografías el testimonio gráfico de tan excelente jornada.
Un cordial saludo a todos.
 

Video con las fotografías de la visita a Daimiel el 9 de marzo de 2016
https://goo.gl/sKDcVF

Amigos de Ángel miembros de su Asociación viajaron a Daimiel

El pasado 9 de enero, sábado, más de veinte "Amigos" miembros de la "Asociación de amigos de Ángel de Almadén", se reunieron en Daimiel (Ciudad Real) para visitar los lugares más significativos en los que transcurrieron los primeros años de la vida del mártir Siervo de Dios Ángel de Almadén.
La Iglesia Parroquial de Santa María, fue el lugar donde se inició la visita. ´Su Párroco Don Valentín Vicente Sánchez recibió al grupo que se congregó alrededor de la pila bautismal donde el 23 de Julio de 1911 fue bautizado el Siervo de Dios Ángel Muñoz de Morales Sanchez- Cano.  En ese mismo lugar sus Amigos, llegados de diferentes lugares pero unidos por la misma convicción y propósitos, renovaron en esta visita las promesas que en su nombre hicieron sus  padrinos en sus respectivos bautismos. Dirigió la ceremonia el Parroco de Almadén y Consiliario de la Asociación Don Vicente Fernandez Espartero y González-Mohíño.
A continuación el grupo se dirigió al Monasterio de Nuestra Señora de la Victoria, Iglesia de las Mínimas, donde fueron recibidos por la Superiora Sor Rocío y otras hermaas que explicaron la razón de su congregación y la esperanza que tienen en que en breve la Hermana Sor Consuelo, natural de Daimiel muerta en 1956 y declarada Venerable, sea pronto canonizada. Los asistentes recibieron el regalo de un libro con su biografía y estampas conmemorativas.  
De camino a la Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol pasaron por la calle Mártires, antes Emilio Nieto, donde en su número 3 estuvo la casa donde transcurriero los primeros años de la vida del mártir Ángel.
 A última hora de la mañana se visitó la Iglesia de San Pedro en la que esperaba para atender a los visitantes su Párroco Don Eulalio Asensio López.
Al finalizar cada una de estas visitas, los Párrocos respectivos y las Hermanas Mínimas recibieron como recuerdo de la Asociación una placa con la fotografía del Mártir Ángel, un ejemplar de su biografía y estampas recordatorios que servirán para que fieles de Daimiel conozcan a través de ellas el testimonio y la figura de Don Ángel.
Después del almuerzo que los asistentes se vieron acompañados por el Párroco de Santa María Don Valéntin Vicente Sánchez el grupo se dirigió a la Ermita del Cristo de la Luz, Padres Pasionistas, donde a las cinco y media de la tarde se celebró una Eucaristía. Dado que esta Iglesia ha sido designada como Puerta de la Misericordia los asitentes tuvieron la oportunidad de ganar el Jubileo del Año de la Misericordia.
Aquí está en fotografías el testimonio gráfico de tan excelente jornada.
Un cordial saludo a todos.
 

viernes, 28 de noviembre de 2014

MÁRTIRES (4) El martirio (3)

( continuación de los artículos de Don Francisco del Campo Real)
 
Para la verificación de la prueba del martirio es necesario centrar la atención en los hechos concretos que presenta todo auténtico martirio. Se pueden reducir sus componentes a las siguientes:

1- Que hayan matado al perseguido (mediante fusilamiento, envenenamiento, eliminación con inyección letal etc.).
2.- Que el que inflige la muerte haya actuado por aversión a la fe
3.- Que el fiel haya aceptado voluntariamente la muerte por amor a la fe.
 
Los sufrimientos aportados por causa de la fe son ciertamente una fuente de mérito y constituyen testimonios convincentes (baste pensar en aquellos que, por la fe, han visto pisoteada la propia personalidad y aniquilada su capacidad psíquica).
Con todo, para que exista el martirio es imprescindible que se llegue a la muerte física. Se puede reconocer el martirio aunque la muerte no se produzca instantánea e inmediatamente sino después de cierto espacio de tiempo, como consecuencia de los sufrimientos soportados por la fe; por ejemplo, cuando un fiel, por motivos anticristianos, ha sido encarcelado o deportado a un campo de concentración y ha muerto durante la reclusión o bien después de algún tiempo de haber recobrado la libertad, como consecuencia de los padecimientos sufridos. En este caso se deberá demostrar el nexo de causalidad, es decir que los padecimientos sufridos en la cárcel o en el campo de concentración, la enfermedad contraída etc. han acarreado como consecuencia la muerte.
 
La persecución sobre el fiel hasta llegar a la muerte ha de tener su origen en la aversión a la fe, la negación de las verdades de la fe que hay que creer (por ejemplo, la fe en Dios, en la Trinidad, en Cristo), sino también la aversión el ejercicio de las virtudes que la fe reclama, es decir una vida coherente con la fe cristiana.

- Que el fiel haya aceptado voluntariamente la muerte por amor a la fe. No es necesario que se ofrezca explícitamente al mártir la posibilidad de salvar su vida si apostata de la fe; basta que sea consciente de que la práctica de una vida integralmente cristiana pueda llevar como consecuencia a la muerte. Téngase presente también que el intento de evitar el martirio (fuga, intento de esconderse), excepto cuando hay abandono culpable de la grey por parte del pastor, no constituye un obstáculo para reconocer el martirio; más todavía, todo fiel ha de procurar salvar la propia vida, y seria más bien reprobable el comportamiento contrario de quien desafía temerariamente y sin motivo suficiente a los perseguidores.

Al exponer las pruebas del martirio, es preciso que las den testigos oculares. Teniendo presente la clandestinidad con que se ha actuado al perseguir a tantos fieles, resultará difícil demostrar las disposiciones del presunto mártir hasta el momento de la muerte mediante testigos oculares u otros medios directos de prueba. Es necesario, sin embargo, recoger las pruebas aptas para obtener la certeza moral de que él estaba pronto a dar la propia vida por la fe y que perseveró hasta el fin en tales disposiciones. En no pocos casos, se deberán examinar atentamente los efectos de las torturas psicológicas sufridas por los fieles, puesto que la persecución tiende a veces a crear apóstatas en vez de mártires.

A la luz de estos principios y del llamamiento del Santo Padre, se deberán distinguir bien dos planos operativos.

- Conservar la memoria de estos testigos de la fe del siglo XX, y

- Su eventual promoción a la beatificación y canonización respetando las normas de la legislación canónica vigente, que regula el proceso para el reconocimiento jurídico del martirio:
 En este caso: Se deberán recoger las pruebas correspondientes a la fama de martirio, es decir que los sujetos del proceso gozan en la comunidad cristiana de la consideración de mártires, así como a la fama signorum, es decir que se atribuyen a su intercesión gracias y favores espirituales, aunque no necesariamente milagros que haya de reconocer como tales. El Obispo diocesano discernirá esto para iniciar la investigación canónica. Después, conforme a las normas establecidas en los documentos citados, se sigue a recoger las pruebas testimoniales y documentales, para demostrar la existencia del martirio.
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-Su eventual promoción a la beatificación y canonización se podrá llevar a cabo respetando las normas de la legislación canónica vigente, que regula el proceso para el reconocimiento jurídico del martirio: En este caso: Se deberán recoger las pruebas correspondientes a la fama de martirio, es decir que los fieles de quienes se trata gozan en la comunidad cristiana de la consideración de mártires, así como a la fama signorum, es decir que se atribuyen a su intercesión gracias y favores espirituales, aunque no necesariamente milagros que haya de reconocer como tales. El Obispo diocesano discernirá esto para iniciar la investigación canónica. Después, conforme a las normas establecidas en los documentos citados, se sigue a recoger las pruebas testimoniales y documentales, para demostrar la existencia del martirio.
 


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