Pasar dos días en Navacerrada en pleno agosto es como alcanzar un premio, o probar una de esas "delicatessen" que los más afamados cocineros preparan y de las que los periódicos tanto ponderan. Navacerrada es un pueblecito cercano a Madrid ( 50 kms ) y situado en plena sierra del Guadarrama,. Situado a más de 1200 m de altitud, su población de derecho es de unos 9000 habitantes aunque en el verano, los enterados sientan plaza y suman en total más de 15000 humanos. El pueblo es de una belleza que desborda todo lo imaginable y además por si no bastara cuenta con unos servicios municipales que la han convertido y siguen en ello en una población envidiable en todos los aspectos. Más que su nivel de vida que salta a la vista, lo que se aprecia es la calidad de vida de que disfrutan sus ciudadanos. Y porque la belleza no es de hoy, no es imaginable que hace setenta y seis años la calidad de vida no fuera proporcionalmente a la nacional como lo es hoy, y por eso no tiene explicación que sucediera lo que sucedió. Y es que, el 2 de agosto de 1936, el Cura Párroco D. Timoteo del Blanco de Castro fuera fusilado, pienso que al igual que en tantísimos casos sin otro motivo que el odio a la religión. Don Timoteo contaba 39 años. Y como esos tantos otros está incluido en una Causa de Beatificación.
Se sea creyente o escéptico, no se puede estar en Navacerrada sin pasar por su Iglesia Parroquial, para dar gracias al AUTOR por tanta belleza y tal ambiente de bienestar. Como no puede ser menos la Iglesia siempre está muy frecuentada y singularmente en las Misas que celebra su actual párroco D. Pablo Yepes. Cuando vimos la lápida que recuerda a D. Timoteo nos detuvimos un momento para rezar una Oración pidiéndole que contribuya con su intercesión a la continuidad de la belleza de su pueblo y al bienestar de todos sus habitantes y de quienes la visitan.
Esta es la fotografía-recuerdo de D. Timoteo ¡¡ Es lo que le faltaba a Navacerrada, Un Beato en la nomina de los Santos Mártires de Dios!!
